Español
English
Italiano
7 razones para no dar azotes a nuestros hijos
4 COMENTARIOS
17 septiembre, 2014  |  Escrito por María Vedia Tercero

Dar azotes, collejas, cachetadas, insultar o mofarse del niño era una práctica habitual de disciplinar antiguamente. ¿Era la correcta? En los últimos años diversos estudios psicológicos como éste de la Universidad de Manitoba en Canadá que publica Psychcentral.com han demostrado que individuos que han sido castigados con violencia física y verbal en la infancia tienen mayor riesgo de desarrollar trastornos mentales, como ansiedad, depresión o disfunción de la personalidad. Bien es cierto que en ocasiones en las que nuestro hijo nos hace perder la paciencia, nos gustaría darle un azote, pero si aún tienes dudas de porqué no deberías hacerlo, te presentamos 7 razones que seguramente te convencerán. Tú decides, ¿castigo físico (o verbal) u otras alternativas?

Enseña la ‘ley del más fuerte’

Dar un azote a tu hijo le muestra que ser el “más fuerte” es lo correcto. Cuando utilizamos el castigo físico para señalar a un niño que ha hecho algo mal, le estamos diciendo que el más grande y más fuerte decide lo que está bien y lo que está mal. ¿Qué ocurrirá cuando sea mayor? Probablemente, abusará de su poder cuando considere que está a ante una persona más débil, síntoma de una falta de empatía y de educación en emociones.

Es ejemplo de solución con violencia

“La violencia es una buena solución a los problemas de la vida”, eso es lo que le estás diciendo a tu hijo cada vez que la das un azote. A fin de cuentas, castigar física o verbalmente es una forma de intimidar, un modelo basado en la agresión y poca reflexión con el que el niño aprenderá que generar miedo es el modo adecuado para que los demás hagan las cosas a su manera.

No corrige el mal comportamiento

Piensa un momento: Al dar un azote al niño porque ha hecho ‘algo mal’, no le estás enseñando el comportamiento adecuado, no le estás señalando de ninguna forma que debería haber hecho. Tampoco vale con pegarle y después decirle cuál es la conducta buena porque el niño estará asustado. Tal y como señala el Doctor Bruce Lipton, reconocido biólogo celular estadounidense, el miedo no ayuda a aprender porque este sentimiento provoca nuestro instinto de huida y la adrenalina y el cortisol que generamos inunda nuestra sangre y cerebro. De este modo, la parte del cerebro con la que reflexionamos queda bloqueada por la parte cerebral instintiva.

Provoca baja autoestima

Debes tener en cuenta que tú eres su modelo a seguir y su figura protectora. Si le pegas, cabe suponer que el niño se preguntará lo siguiente: “¿Hay algo malo en mí?. Buscando una aprobación que no llega tenderá a pensar que hace siempre las cosas mal y que no vale nada. El autoestima es algo sumamente importante a la par que delicado. Si quieres que tu hijo sea feliz en la vida, debes fomentar que tenga un buen autoestima.

2970993575_6d85705f66_o

Genera problemas de comunicación y sociabilidad

Con los azotes, vuestra relación se basará en el miedo y no en el respeto, lo que a la larga puede crear incomunicación y un profundo resentimiento de tu hijo hacia ti. Además, el castigo con violencia hace que el niño no confíe en las personas, lo que le convertirá en un adulto con tendencia a aislarse y en consecuencia, con problemas de adaptación social.

Tiene un efecto limitado

Si le das azotes, lo más probable es que tu hijo se comporte bien delante tuyo por miedo pero seguramente su comportamiento será inadecuado cuando tú no le veas. Y entonces, ¿de qué sirve haberle castigado? De nada, no habrás solucionado el problema. Además, si aplicas el castigo físico con frecuencia, el niño se acostumbrará y corres el riesgo de que desarrolle problemas de autocontrol pegando e insultando a otros niños u incluso a ti mismo.

Fomenta problemas de aprendizaje

El miedo a fallar también se desarrolla aplicando este tipo de modelo castigo. Le harás dependiente a la supuesta “correcta” opinión de los demás, lo que limitará su autonomía viéndose incapaz de tomar decisiones por ‘no querer cometer un error’. Así mismo tendrá problemas a la hora de aprender porque cortarás su iniciativa y su curiosidad. Si la figura de autoridad no le dice qué debe hacer, él/ella no lo hará.

¿Estás de acuerdo con estas 7 razones o crees que de vez en cuando es necesario dar azotes a los hijos? ¿Crees que el castigo físico o verbal a veces es un modelo idóneo para disciplinar?

PhotoCredits: Geishaboy500

PhotoCredits: Woodleywonderworks

CATEGORÍAS: JUGANDO JUNTOS  |  TAGS: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,
ARTICULOS RELACIONADOS
Los mejores libros infantiles de 2016
Animal Babies Nursery: amor a primera vista
Herramientas para niños con necesidades especiales
DEJA UN COMENTARIO
*Nombre:
*Email:
Website:
Comentario:

COMENTARIOS (4)
M. Rodrigo Brao 2015-11-05 12:06:31
Gracias por tu comentario Alberto, me alegro de que te haya gustado nuestro artículo.
Alberto 2015-11-02 19:59:45
Es una pena que no haya más gente que piense como este artículo.
M. Rodrigo Brao 2014-09-24 14:17:52
Gracias por compartir tu opinión con nosotros, Rosa. El tema planteado en el artículo da lugar a debate. La mayoría de psicólogos infantiles no recomiendan dar azotes a los niños pero otros expertos consideran que darlos de manera puntual, no fuertes pero firmes y con ropa es una técnica disciplinaria efectiva.
Rosa 2014-09-24 13:58:31
Hombre yo pienso que si puedes educar con castigos mejor.pero tambien pienso que un guantazo a tiempo es mejor que arrepentirte toda tu vida.a ver no se les puede estar pegando por todo.pero cuando aun lleban pañal y les hace falta no pasa nada por darle en el culito y desde ahí es donde aprenden a obedecer y sobre todo ante todo mantenerte firme.nose es mi opinion y de momento a mi me va genial.tambien tengo la suerte de que es muy obediente y no le tengo q dar en el culito casi nada.