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Experimentos fáciles para que tu hijo ame la ciencia
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6 noviembre, 2014  |  Escrito por María Vedia Tercero

Los niños son ‘pequeños científicos’ por naturaleza. Vienen al mundo con una curiosidad innata que es precisamente el motor que les permite aprender. Un estudio realizado en 2012 por la Universidad de California demostró que los más pequeños piensan muy parecido a los científicos. A la hora de enfrentarse a los problemas, formulan hipótesis, hacen inferencias causales y aprenden a partir de la observación y la prueba-error. Sin embargo, al llegar al cole, la cosa cambia. El divulgador británico Phillip Ball, autor del libro Curiosidad. Por qué todo nos interesa dice que la ciencia se enseña dando respuestas en vez de animando a hacer preguntas. Éste es uno de los motivos por los que los niños pierden el interés. Para conseguir que tu hijo siga amando la ciencia, es fundamental que bases su aprendizaje en la curiosidad y creatividad. Y, ¿qué hay mejor para eso que hacer experimentos en casa?

En el post ‘Cómo cultivar un talento científico’ te hablamos de la importancia de la ciencia en la educación de tus hijos. Sin embargo, una vez conozcas sus beneficios, es importante pasar a la acción. El niño aprenderá a razonar, observar, analizar y a hacer preguntas si le enfrentas a casos prácticos que lleguen a fascinarle. Es decir, si hacéis juntos experimentos caseros.

¿Cuáles son los experimentos apropiados?

Si el niño está en edad preescolar te bombardeará a preguntas pero aún será demasiado pequeño para entender conceptos de física y química. En estos años, lo más importante es que le animes a seguir cuestionando lo que le rodea y que aprenda a no tener miedo a probar, explorar, tocar, etc. Así sentarás las bases para que, a partir de los 5 y 6 años, empiece a enlazar conceptos y ver las relaciones causa-efecto a través del juego.

En la página Kidspot tienes una guía que explica cómo aprenden y qué habilidades científicas están preparados para desarrollar según la edad que tengan.

¿Qué usar en los experimentos?

Lo mejor es recurrir a objetos de la vida cotidiana o a fenómenos de la naturaleza, ya que si le explicas de un modo sencillo y divertido el mundo que le rodea, tendrá más ganas de investigar por sí mismo cómo funcionan las cosas y fortalecerás el desarrollo de una mente crítica.

Incluso puedes utilizar juguetes como los de la línea Aquaforce para que descubra como un mecanismo se puede accionar por la presión del agua o por la energía que se acumula en una goma elástica.

Ahora bien, antes de ponerte manos a la obra y sea cual sea el experimento que elijas es fundamental que tú sepas cuál va a ser el resultado y por qué se produce. El padre debe estar preparado para responder a su hijo de la manera más completa y sencilla posible.

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Huevo flotante

Si echas un huevo en un bol con agua, se hunde, pero ¿qué ocurre si haces lo mismo en agua salada? Dado que el agua salada es más densa que la del grifo, el huevo flotará. El resultado sorprenderá a tu hijo y tú puedes aprovechar para enseñarle un concepto básico de física como es la densidad. Sigue las instrucciones de la web Sciencekids

Chicle de leche

¿Te has preguntado alguna vez qué sucede si mezclas leche caliente y vinagre? Anímate a probarlo con tu hijo. Haz el experimento sugerido por la web Science Bob y verás qué cara pone el niño cuando la leche se quede como un chicle. En realidad, obtendrás como resultado una sustancia llamada caseína, proteína de la leche que se utiliza en la fabricación de queso. Un invento sencillo para iniciarle en la química. Además, anímale a seguir haciendo preguntas del tipo: ¿Ocurrirá lo mismo con leche de soja? ¿Y si usamos limón en vez de vinagre?

Niebla

La niebla es un fenómeno meteorológico que fascina a los niños. Su halo de misterio y magia utilizado en la ficción infantil les cautiva por lo que no te será difícil convencerle para que lo hagáis en casa. Sólo necesitarás un vaso, agua caliente, hielos, un colador y seguir los pasos de la web Weatherwizkids Explicarle así la evaporación y condensación del agua, le resultará más divertido que aprenderlo de memoria en un libro.

Tinta invisible

Con zumo de limón, agua, un algodón y una lámpara puedes dejarle perplejo fabricando tinta invisible al tiempo que le introduces en el mundo de la química orgánica. Dile que vais a jugar a ser magos y le vas a descubrir una fórmula secreta para escribir mensajes en clave. Explícale que el zumo de limón es una sustancia que se oxida y cuando se calienta, se vuelve marrón. Por eso, al poner el folio bajo la lámpara aparecen las letras. También puedes hacer tinta invisible con soda o leche según explica la web Kidzworld

¿Has hecho experimentos científicos con tus hijos en casa? ¿Consideras que la ciencia es demasiado ‘teórica’ en el colegio?

Photo Credits: MFer Photography

Photo Credits: Philip Dean

CATEGORÍAS: KIDS & TIC's  |  TAGS: , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,
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